Portugal, oficialmente la República Portuguesa3 (en portugués: República Portuguesa; pron. IPA [rɛ'publikɐ puɾtu'gezɐ]) o [ʁɛ'publikɐ puɾtu'gezɐ]), es un país soberano miembro de la Unión Europea, constituido como un estado democrático de derecho. Su territorio, con capital en Lisboa, está situado en el sudoeste de Europa, en la Península Ibérica. Limita al este y al norte con España, y al sur y oeste con el océano Atlántico. Comprende también los archipiélagos autónomos de las Azores y de Madeira, situados en el hemisferio norte del océano Atlántico. El nombre de Portugal puede provenir del antiguo nombre de Oporto a través del latín «Portus-Galliae» (puerto de Galia debido a que las naves francesas frecuentaban este puerto) o de «Portus-Cale» (topónimo atestiguado en la Chronica del historiador del siglo V Hidacio), por un amarradero existente en un lugar fortificado llamado «Cale».4 5 Portugal ha sido testigo de un flujo constante de diferentes civilizaciones durante los últimos 3100 años. Tartesos, celtas, fenicios y cartagineses, griegos, romanos, germanos (suevos y visigodos), musulmanes, judíos y otras culturas han dejado huella en la cultura, historia, lenguaje y etnia. Durante los siglos XV y XVI, Portugal fue una potencia económica, social y cultural mundial, así como su imperio, que se extendía desde Brasil hasta las Indias Orientales. Es un país desarrollado6 con un índice de desarrollo humano (IDH) considerado como «muy elevado».2 El país está clasificado como el 19.º con mejor calidad de vida, tiene una de los mejores servicios sanitarios del planeta y es considerado una nación globalizada y pacífica.7 Es miembro de la ONU, la UE, (incluyendo la Eurozona y el Espacio Schengen), de la OTAN, de la OCDE y de la CPLP, entre otros. También participa en las fuerzas de paz de las Naciones Unidas.

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